La dieta ketogénica – ¿qué es prácticamente y realmente funciona?

La dieta ketogénica es una de las mayores tendencias en el mundo actual del entrenamiento físico y de la nutrición. Parece ser un concepto nuevo, pero en realidad los médicos comenzaron a hablar sobre ello hace ya 100 años, cuando observaron que los pacientes con enfermedades graves como la epilepsia, la esclerosis o el Alzheimer podrían beneficiarse seriamente de seguir este tipo de dieta. Más tarde, se hizo cada vez más popular en la industria del fitness y el culturismo, ya que las personas obtenían excelentes resultados físicos mientras disfrutaban de alimentos como la mantequilla, el chorizo o los filetes grasos, que estaban prohibidos en prácticamente todas otras dietas.

La dieta ketogénica es extremadamente baja en carbohidratos (para tener una idea, permite comer algo alrededor de dos zanahorias o un puñado de tomates cherry durante todo el día, lo que significa que prácticamente todos los cereales, las legumbres y una gran parte de las frutas y verduras están excluidos ), bastante baja en proteínas (permitiendo que solo un 15-20% de la ingesta total de calorías provenga de proteínas; para un necesario típico de 2000kcal al día, esto significaría alrededor de 350-400kcal de proteína, que podría ser, por ejemplo, dos muslos de pollo o un filete) y extremadamente alta en grasa (esta representa el resto del 70-80% de las calorías diarias, proveniente por ejemplo de aguacate, frutos secos, mantequilla de frutos secos, queso, aceite de varios tipos, leche de coco). Dicho esto, una comida ketogénica típica podría ser salmón frito en mantequilla con un aguacate, algunas nueces y un algo de espinaca.

La dieta ketogénica toma su nombre de la “ketosis“, que es el estado en el que se encuentra nuestro cuerpo cuando comemos principalmente grasas y prácticamente nada de carbohidratos o bien cuando no comemos nada (durante el ayuno). Es entonces cuando nuestro cuerpo libera partículas de grasa de nuestra grasa corporal almacenada; estas partículas comienzan a combinarse con otras partículas de nuestro cuerpo y debido a las reacciones químicas, se crean unas nuevas sustancias, llamadas ketones. El hecho interesante es que nuestras células usan estos ketones como fuente de energía en lugar de los carbohidratos (glucosa) que normalmente usarían para ejecutar todas sus funciones, desde la digestión hasta el pulso de nuestro corazón y el movimiento de nuestros músculos. Como resultado, terminamos quemando nuestra grasa almacenada, que no estaría fácilmente disponible si consumiéramos carbohidratos (ya que se descomponen en glucosa, que es la principal fuente de energía de nuestras células).

En conclusión, la razón para seguir una dieta ketogénica y comer muchas grasas es que nuestro cuerpo se ponga en el estado de ketosis, donde quemaremos grasa en lugar de azúcar (glucosa).

Entrar en ketosis no ocurre inmediatamente después de reducir los carbohidratos. Depende de cada persona, pero puede tardar hasta 3 días de alimentación ketogénica correcta hasta que nuestro cuerpo haga el cambio y comience a quemar grasa en lugar de azúcar (glucosa), ya que siempre tiene algunas reservas de glucosa almacenadas para “tiempos malos”. Pongo énfasis en la palabra alimentación ketogénica correcta, ya que tan solo una comida con más carbohidratos de los permitidos le da la señal a nuestro cuerpo de que puede confiar nuevamente en el azúcar para obtener energía en lugar de grasa y todos los esfuerzos de entrar en el estado de ketosis habrán sido para nada.

Si puedes seguir una dieta ketogénica de manera constante y disciplinada, podrías beneficiarte no solo de la pérdida de peso, sino también de poder mejorar varias condiciones de salud, así como para reducir el estrés oxidativo. Los estudios sugieren que en algunos casos, la ketosis puede ser beneficiosa para las personas con diabetes tipo 2 y otras afecciones metabólicas, así como para enfermedades cerebrales.

Por otro lado, todavía no hay estudios consistentes que muestren que una dieta ketogénica beneficiaría a todos. De hecho, puede que ni siquiera funcione bien para mujeres o para personas con constituciones corporales particulares. Además, al no consumir casi ninguna fruta y verdura, la mayoría de las personas padecen graves deficiencias nutricionales (de vitaminas y minerales). Es por eso que es de suma importancia tomar un buen complejo de vitaminas y minerales en una dieta ketogénica para compensar ese déficit.

Otro posible problema es el mayor riesgo de cálculos renales. Esto se debe a que una alta ingesta de alimentos de origen animal puede hacer que la sangre y orina se vuelvan más ácidas, lo que aumenta la excreción de calcio en la orina. Por ello recomendamos que las personas con enfermedad renal crónica evitan ese tipo de dieta.

Otra desventaja de la dieta keto es que puede afectar negativamente la flora intestinal y provocar estreñimiento debido a que es muy baja en fibra.

Es por eso que consideramos muy importante incluir alimentos con alto contenido de fibra, como semillas de lino, semillas de chía, coco, brócoli, coliflor y verduras de hoja verde.

En conclusión, depende de ti si te sientes motivado y disciplinado lo suficiente como para probar si este tipo de dieta funciona en tu caso. En cualquier caso, recomendamos encarecidamente hacerlo bajo la estrecha supervisión de un profesional de la salud y con un objetivo claro en mente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *