Todo lo que necesitas para tu cuidado corporal

Hidrata, acondiciona y calma la piel en cada momento de cuidado corporal adecuado, porque sin duda te lo mereces.

Disponemos de una gama completa de cuidado corporal, formulada para ofrecer un toque de mimos de la cabeza a los pies. Para así, enriquecer la piel y dejarla como la seda. 

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Nunca había sido tan asequible probar el producto que siempre has querido o buscar el regalo ideal para tu pareja, familiar o amigo.

Ponemos a tu disposición, varios de nuestros productos favoritos de cuidado corporal ¡No dejes escapar de la oportunidad y aprovecha estas ofertas irresistibles! 

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Tu régimen de cuidado corporal paso a paso

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Guía de la rutina ideal de cuidado corporal

La piel es uno de los órganos más grandes del cuerpo. Por eso, cuidar tu piel puede afectar directamente tu salud en general.

Tu piel actúa como un escudo protector, pero se ve afectado por más factores externos de los que te puedas imaginar. Por ejemplo:

  • La radiación ultravioleta
  • Toxinas químicas en el tabaco
  • No descansar lo suficiente
  • No beber suficiente agua
  • Llevar una alimentación procesada

¿Cómo cuidar la piel de mi cuerpo?

Hay ciertos pasos básicos que puedes seguir para asegurarte de tener una piel sana y radiante. Por ejemplo:

  • Limpiar el cuerpo con regularidad con geles limpiadores corporales, sobre todo las partes íntimas. Preferiblemente una vez al día.
  • Aplicar una crema hidratante después de haberte secado.
  • Al menos una vez a la semana, exfoliar la piel para eliminar las células muertas y lograr un aspecto sano, joven y brillante.
  • En caso de tener arrugas o celulitis, realizar de forma continua un tratamiento corporal antiedad.

Además, recomendamos tomar el hábito de examinar tu piel para identificar posibles anomalías, decoloraciones o cualquier otro cambio de forma regular.

También, visitar un vez al año a tu médico o dermatólogo para detectar cualquier cambio, o si han aparecido nuevas manchas, lunares o irritaciones.

Por otro lado, no hay que olvidarse de lo importante que es proteger nuestra piel si vamos a estar expuestos al sol.

Una exposición excesiva a los rayos del sol causan el envejecimiento, como por ejemplo arrugas o manchas, y hasta cáncer de piel.

Procura evitar la exposición excesiva del sol y proteger tu piel con una crema solar de alta protección

¿Cómo sé cuál es mi tipo de piel?

Piel normal, mixta, grasa, seca, sensible, con acné…

Hay diferentes tipos de piel y muchas personas desconocen cuál es tu tipo de piel. De ahí que, no obtienen los resultados que esperan al acabar usando productos para otro tipo de piel.

Conocer tu tipo de piel, te ayudará a elegir los productos de cuidado personal y belleza adecuados para ti.

No es necesario acudir a un dermatólogo o centro de estética para saber que piel tienes.

Gracias a una sencilla prueba, que puedes realizar en casa cómodamente, puedes medir la producción de sebo.

El sebo es un líquido aceitoso y ceroso que sale de los poros. La cantidad de sebo que produce tu piel puede determinar tu tipo de piel.

Por eso, comprobar la producción de sebo, tras haberte limpiado la cara, es una buena forma de determinar qué tipo de piel tienes.

Para ello, realiza los siguientes pasos:

  1. Lávate la cara y sécala con palmaditas.
  2. Espera 30 minutos.
  3. Presione suavemente con papel en diferentes áreas de tu cara, como la frente y nariz, mejillas y barbilla.
  4. Sostén el papel a la luz para ver qué tan transparente es el papel. 

¿Cómo interpretar el resultado de la prueba?

  • Si el papel no es transparente, pero notas tu piel seca y tirante: piel seca
  • Si el papel está empapado en aceite: piel grasa
  • Si hay diferentes niveles de absorción en diferentes áreas del rostro: piel mixta
  • Si el papel no está demasiado graso y no notas tu piel escamosa: piel normal

A parte de los tipos de piel anteriores, hay un tipo de piel que no se identifica con la prueba del sebo. Se trata de piel sensible.

La piel sensible es fácil de identificar, ya que depende de:

  • qué tan rápido reacciona tu piel a la aplicación del producto
  • qué tan bien se protege tu piel
  • con qué facilidad tu piel se enrojece
  • probabilidad de alergia cutánea

Si notas reacciones repentinas, como rojeces, es muy probable que ese producto no sea el más adecuado para ti. 

Nuestros trucos y consejos para mimar tu piel